Debido a nuevos contratiempos y nuevas demandas, como el
tiempo de consulta médica de tan sólo 15 minutos, los médicos en ejercicio en
la actualidad, tienen que llegar a una mejora y a nuevos ajustes en cuanto a
sus habilidades de comunicación con sus pacientes para evitar que esta relación
se vea afectada negativamente. Otro factor que influye es la mayor cantidad de
pacientes que se tiene que atender en menos tiempo lo cual es factible de
manejar adecuadamente si el médico se comunica de una manera inteligente,
asegurándose de hacer un buen uso del tiempo del que dispone y de estar al día
en cuanto al nuevo estilo de cuidado más participativo del paciente.
Perfeccionar lo básico.
Saber escuchar, entender comportamientos y saberlos
interpretar, tratar de dar explicaciones bien razonadas son habilidades que ya
se encuentran desarrolladas, pero debido a la reducción en el tiempo de
atención puede constituirse como una vía para el debilitamiento de la relación
médico-paciente. Para mantener la calidad en la comunicación en estos tiempos
apresurados de la actualidad, es necesario asegurarse de poner en práctica lo
que ya se sabe y que se supone que se debería hacer.
Es ampliamente conocido que una buena relación del paciente
con su doctor contribuye a un mejor seguimiento del asesoramiento médico y es
una parte esencial en la atención al paciente. Para reforzar esta buena
relación es importante que el médico desde el momento en que ingresa a la
consulta se presente con una sonrisa y sea atento con su paciente, que no se
muestre apurado o ansioso por su próxima consulta sino que se enfoque en la
actual; mantener una línea de conversación centrada y dirigida al tema más
relevante, una comunicación con un doble propósito que ayuda a obtener
información importante y que demuestra el interés del médico por su paciente. Otro
punto a favor es escuchar al paciente sin interrumpir, ya que es de mucha ayuda
para una mayor obtención de información acerca de lo que le ocurre al paciente.
Mantener contacto visual y evitar perder el enfoque en otras actividades, hace
el paciente perciba que han pasado más tiempo del que en realidad pasó. Además,
para aprovechar al máximo el tiempo del que se dispone se debe organizar las
entrevistas de una forma estructurada y bajo técnicas que sean de gran aporte a
la atención.
Haciendo ajustes necesarios.
Como en la actualidad, los pacientes quieren ser
copartícipes en la toma de decisiones en cuanto al cuidado de su salud, es
vital que el profesional realice ciertos ajustes a su tradicional forma de
atención. Deben tomarse un tiempo para analizar sus propias reacciones con los
pacientes; manejar las expectativas del paciente y explicar lo que realista y
factible de hacer; proveer más información en menos tiempo, en tal caso, pueden
ser un apoyo personal de enfermería y el personal de oficina del médico.
Y aunque ya se han realizado estos ajustes, existe aún mucho
más por hacer para sobrepasar las
expectativas de los pacientes. Mantener un ambiente de trabajo que sea
eficiente y de conveniencia para una mejor atención al paciente. Enviar a todos
los nuevos pacientes una carta de bienvenida, lo que será de mucha ayuda para
empezar a construir una relación de confianza con el médico, utilizar las
computadoras de forma creativa para permanecer en contacto con el paciente
inclusive aún ya culminada la consulta, de tal manera que se pueda dar un
seguimiento adecuado. Es importante fortalecer también los conocimientos del
resto del equipo médico (enfermeras) que contribuirá a la mejora las
habilidades de comunicación de su equipo médico con el paciente.
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